La clonación de camellos tiene lugar desde hace muchos años. Fue en 2009, en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), cuando nació la primera hembra mediante transferencia nuclear de células somáticas. Se trata de Injaz (que significa logro en árabe), la cual nació sana después de 378 días de gestación y con el mismo ADN que el animal donante.
Este magnífico resultado cambió el paradigma para los amantes de los camellos. Esta nueva oportunidad por conservar los genes de camellos de élite asegura un buen rendimiento en carreras, producción de leche y certámenes de belleza.
Injaz tuvo una vida completamente feliz, y tuvo de manera natural tres crías, confirmando que la clonación es viable y segura para los animales. Falleció en 2020 durante su cuarta gestación. Este hecho confirma que un clon, además de ser totalmente fértil, también puede sufrir complicaciones como cualquier otro camello.
Aunque es en los países del Golfo donde más interés existe por los camellos y la clonación de los mismos, esto tiene sentido por diferentes razones.
Motivaciones para clonar camellos
Dada que la carga genética es al 99.99% igual que la predecesora, clonar camellos de élite tiene una especial motivación e interés. A continuación, explicaremos alguna de las aplicabilidades que tiene este avance científico.
Camellos de élite para carreras
Las carreras de camellos son una tradición muy arraigada en los países del Golfo. Además, es una industria que mueve muchos millones, por lo que aumenta el público y el deseo por obtener al mejor camello del mundo.
Gracias a la posibilidad de la replicación genética de un camello campeón de carrera, crear una copia exacta (velocidad y resistencia, entre otros factores) te asegura acercarte al éxito y a lograr las primeras posiciones del campeonato. Esto tiene un valor considerable entre los competidores, pues el premio al ganador puede superar los tres millones de dólares americanos.
Por ello, replicar el linaje de campeones de carreras ofrece una oportunidad ideal para acercarte a la victoria.
Camellos para concurso de belleza
En países de Oriente Medio, como pueden ser Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar o Kuwait, los certámenes de belleza de camellos son habituales y atrae a un público importante. Estos concursos ofrecen un suculento premio al dueño del camello más bonito y mejor valorado.
Es aquí donde juega un papel fundamental la clonación, pues permite a los clientes más adinerados a cambiar su camello ideal por otro genéticamente idéntico. De esta forma, todo camello campeón que ya ha cumplido cierta edad o que, incluso, haya fallecido, puede ser reemplazado por su copia, más joven y bella.
Desde Arabia reconocen que es una práctica que tiene mucho resultado y que está bien vista entre el público y participantes. Todo lo contrario que cirugías y aplicación de botox, con sanciones que pueden alcanzar los 30.000 dólares americanos.
Por lo tanto, con la clonación de camellos que compiten en concursos de belleza se evita el fraude y se potencia la igualdad de condiciones entre los camellos competidores.
Conservación e investigación científica
Al igual que ocurre con otros animales, uno de los objetivos de la clonación es ‘eliminar’ el concepto de ‘animales en peligro de extinción’. Mantener y conservar el patrimonio genético y cultural de los camellos ha posibilitado salvar a la especie bactriano salvaje, una especie de dos jorobas que estaba en peligro crítico de extinción.
Después de que en 2017 resultara con éxito la clonación de esta especie, el riesgo de extinción ha disminuido o desaparecido, pues la conservación de su línea genética en nitrógeno líquido ofrece la oportunidad de replicarlo en cualquier momento.
En definitiva, clonar camellos es una práctica muy aceptada y normalizada en países del Golfo. Esta réplica de camellos con alto valor tiene distintas motivaciones. Bien pueda ser económica (carreras de camellos o concursos de belleza) o por conservar el patrimonio genético y cultural de un animal con especial arraigo en países árabes.